sábado, 7 de abril de 2012

                QUE DOLOR Y QUE ALEGRÍA

Que dolor y que alegría cada día de semana,
de tenernos así tan cerca y no podernos expresar,
este amor que es tuyo y mío, encerrado en el silencio,
porque estamos legalmente, amarrados a otro amor.

Que dolor y que alegría es tenerte día a día,
al alcance de mi mano y no poderte acariciar,
mi mirada tan ansiosa, se sumerge en la tuya
y recorro tu figura que yo quiero idolatrar.

Nadie sabe que te quiero, nadie sabe que me quieres,
pero todos se dan cuenta que hay algo entre los dos,
y no entienden que sigamos sin romper esas cadenas
que impone esta cultura que restringe hasta el amor.

Cuantas veces he pensado desoír leyes sociales,
enredarnos en un abrazo y liberar todo este amor
y en un beso mutuamente renunciar a las costumbres
y guiarnos solamente, por lo que manda el corazón.

Sólo tu puedes cambiar el dolor por alegría,
de un amor tan oprimido, y el sufrimiento borrar, 
y traer felicidades tantos años esperadas
con decir: “Ya no me importa, lo legal ni el qué dirán’’.

                                             Alberto Carrión